1936.es.

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La opresión política en el día a día

Introducción

La Guerra Civil Española fue un conflicto que abarcó desde el 17 de julio de 1936 hasta el 1 de abril de 1939. En este período, el país fue dividido en dos bandos enfrentados: el gobierno de la Segunda República, representando la democracia y la libertad, y los insurgentes liderados por Francisco Franco, que buscaban establecer un régimen autoritario y de represión. La lucha adoptó diversas formas, desde los combates en ciudades hasta la guerra guerillera en el campo. Sin embargo, había una opresión política que afectaba la vida cotidiana para aquellos que se oponían al régimen franquista. Este artículo tiene como objetivo abordar la violencia y la opresión política durante la Guerra Civil, y cómo su influencia se extendió a muchos aspectos de la vida diaria.

La Represión Durante La Guerra Civil

El 18 de julio de 1936, un grupo de militares insurgentes intentó un golpe de estado contra el gobierno y empezó una guerra civil. En los primeros meses de la lucha, las autoridades republicanas mantuvieron el control de algunas ciudades importantes, como Madrid y Barcelona. Sin embargo, las fuerzas insurgentes dominaron pronto la mitad del territorio español. La lucha en ciudades como Barcelona y Madrid fue intensa, mientras que en la mayoría del territorio rural había una guerra de guerrillas liderada por los republicanos antifascistas. Durante la guerra, las fuerzas franquistas secuestraron, torturaron y ejecutaron a miles de personas. Con la victoria del régimen franquista, los asesinatos, encarcelamientos, y la persecución política se convirtieron en prácticas generalizadas y sistemáticas.

Las Brigadas Internacionales

Hubo varios grupos de apoyo internacional que llegaron a España en ayuda de la Segunda República. Uno de los más destacados fueron las Brigadas Internacionales, un grupo formado por voluntarios procedentes de varios países que iban a luchar contra el régimen franquista. Estas brigadas llegaron a España en octubre de 1936 y estuvieron activas hasta el final de la guerra en 1939. La mayoría de sus miembros eran jóvenes y comunistas que querían detener el avance del fascismo. Los brigadistas se dedicaron a la lucha en primera línea, lo que les llevó a sufrir muchas bajas. Una vez finalizada la Guerra Civil, muchos de ellos fueron arrestados y encarcelados por el régimen franquista. Se les acusó de ser espías o de haber cometido delitos políticos, y fueron sometidos a juicios sumarios y ejecuciones. Finalmente, los que sobrevivieron fueron expulsados de España.

La Persecución de Políticos y Oponentes

Durante la Guerra Civil, los insurgentes de Franco y los funcionarios de gobierno republicanos detuvieron a miles de personas. La gente que era sospechosa de simpatizar con el gobierno de la Segunda República eran vistas como traidoras o desleales, y a menudo se les acusaba de actividades sediciosas e ilegales. La represión se extendió a todas las capas sociales. Los profesores universitarios, los abogados, los sindicalistas y los periodistas sufrieron la furia de los insurgentes. Muchos de ellos fueron condenados a penas de prisión y años después las ejecuciones.

La Opresión en el Día a Día

La opresión política era omnipresente e influenció todas las facetas de la vida diaria. Los insurgentes de Franco establecieron requisas y racionamientos para la población, un sistema que permitía a las autoridades franquistas controlar la comida y la ropa de los ciudadanos. Particularmente problemático fue el control de la vida privada. Franco y sus adeptos creían que los roles tradicionales de género eran esenciales para la estabilidad social y política del país. Como resultado, se implementaron leyes que restringían la libertad de las mujeres y de otros grupos marginales.

Prohibición de Aborto y Control de Natalidad

Las mujeres que buscaban controlar su propia vida y planificar sus embarazos al margen de las normas franquistas eran perseguidas. Fueron encarceladas, torturadas y forzadas a un control obstétrico excesivo. Se instauraron Penas muy severas para el aborto y la limitación del control de la natalidad llevó a una dramática explosión demográfica. El aumento de la población no fue acompañado por un incremento en los recursos y servicios necesarios para soportar a esta población extra, lo que derivo en una problemática para el país.

Prohibición de Homosexualidad

Los homosexuales y las lesbianas también fueron objeto de perseución durante el régimen franquista. La homosexualidad era antinatural para los ideales franquistas y por ende, prohibida. Las personas que se denominaron como gays o lesbianas, y que eran acusadas de actos inmorales eran arrestadas y sometidas a juicios sumarios. Para perpetuar el discurso homofóbico y heteronormativo y conseguir el control social el discurso del patriarcado predominante también se instauró de manera fuerte, incluyendo en la educación.

Conclusion

La opresión política durante la Guerra Civil Española era omnipresente y se manifestaba en muchos niveles de la vida diaria. Las brigadas internacionales dieron su vida para ayudar al bando antifascista y los oponentes del régimen fueron detenidos, torturados y asesinados. La consecución del régimen franquista tuvo un impacto devastador en la vida cotidiana, que se volcó en la persecución de los más marginales, que no cumplieran con las normas y valores heteropatriarcales impuestos. Esperamos que a través de este artículo te haya quedado clara la complejidad de la Guerra Civil Española, y de la importancia de respetar la libertad individual en toda su diversidad e inclusividad. Es importante que esta dolorosa historia sirva como ejemplo para nunca más volver a caer en represión y autoritarismo en ninguna parte del mundo.