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Los fascismos europeos en la Guerra Civil española

Los fascismos europeos en la Guerra Civil española

La Guerra Civil española fue uno de los conflictos más emblemáticos de la historia contemporánea. A partir del levantamiento militar en julio de 1936, España se sumió en un conflicto que dividió al país en dos bandos: de un lado, los nacionalistas liderados por Francisco Franco; del otro, los republicanos.

Durante la guerra, el bando nacionalista recibió apoyo y colaboración de los fascismos europeos. En este artículo, detallaremos cómo las potencias fascistas de la época jugaron un papel fundamental en la Guerra Civil española y cuál fue su impacto en el resultado final del conflicto.

Italia

Mussolini no perdió la oportunidad de apoyar al bando franquista, ya que esto encajaba perfectamente en sus planes expansionistas. Desde el primer momento, Italia proporcionó ayuda militar, logística y financiera a Franco, además de enviar su propia Legión Cóndor para luchar en el frente de la guerra. También se ofrece como destino a todos los oficiales y soldados nacionales heridos en las batallas.

Asimismo, la intervención italiana en la Guerra Civil española fue vista como una forma de prepararse para la guerra mundial que se avecinaba. De hecho, Mussolini consideraba el conflicto español como un laboratorio para poner a prueba su ejército y sus armas. La ayuda italiana fue fundamental para el bando nacionalista, contribuyendo a su victoria final.

Alemania

Adolf Hitler también decidió intervenir en la Guerra Civil española. Y aunque en un primer momento se limitó a enviar voluntarios y material bélico, como aviones, tanques y armamento, finalmente Alemania se involucró de forma más intensa en el conflicto. En octubre de 1936, creó la Legión Cóndor, fundamental durante la Guerra Civil española.

La participación de Hitler en la Guerra Civil española no respondía únicamente a intereses ideológicos. Para el líder nazi, la guerra española se convirtió en una cuestión estratégica. En primer lugar, porque le permitía adiestrar a sus fuerzas armadas y probar sus nuevas armas. En segundo lugar, porque España se convirtió en un laboratorio donde pudieron poner en práctica estrategias militares y tácticas de combate que serían fundamentales en la Segunda Guerra Mundial.

Portugal

El gobierno portugués se mantuvo neutral durante la Guerra Civil española, a pesar de que era un país vecino y cercano geográficamente a España. Aunque, hubo cierta colaboración por parte portuguesa en la ayuda clandestina que enviaba Franco, a cambio de carburante y dinero.

Francia

El gobierno francés decidió no intervenir directamente en la Guerra Civil española, pero eso no significó que no sintiera el impacto de este conflicto. La participación de Mussolini y Hitler en la Guerra Civil española se convirtió en un motivo de preocupación para el gobierno francés, temiendo que la Guerra Civil española se extendiera a Francia o que se produjera una alianza entre España, Alemania e Italia.

Para Francia, la Guerra Civil española representó una oportunidad para fortalecer su posición diplomática y política en Europa. De hecho, Francia acogió a muchos exiliados republicanos españoles, convirtiéndose en una de las principales potencias internacionales que apoyaron la causa republicana.

Reino Unido

El gobierno británico también optó por no intervenir directamente en la Guerra Civil española, manteniéndose neutral en el conflicto. Aunque, algunos británicos decidieron unirse a las Brigadas Internacionales, en apoyo a la causa republicana.

A pesar de que los fascismos europeos jugaron un papel decisivo en el resultado de la Guerra Civil española, su implicación dejó un legado bastante siniestro para la historia española y para Europa. La victoria de Franco supuso el inicio de una dictadura que se mantendría en el poder hasta la muerte de Franco en noviembre de 1975.

En definitiva, la Guerra Civil española se convirtió en un campo de batalla en el que las potencias fascistas jugaron un papel crucial. Mussolini y Hitler aprovecharon este conflicto para poner en práctica sus teorías y tácticas, preparando el camino para futuros conflictos bélicos en Europa.