1936.es.

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Guerrilla en el mar: la flota republicana en una batalla desesperada por la supervivencia

Introducción

La guerra civil española fue un conflicto largo y sangriento que enfrentó a los republicanos y fascistas entre 1936 y 1939. Durante este período, se cometieron numerosas atrocidades y la población civil sufrió importantes pérdidas. Pero, además de la lucha en tierra, también hubo una flota republicana que resistió en el mar. En este artículo, hablaremos de la batalla desesperada que libraron los republicanos para sobrevivir en el mar.

Antecedentes

Cuando estalló la guerra civil española en 1936, la flota de la República estaba en una situación precaria. Muchos de sus barcos estaban anticuados y mal equipados, lo que hizo que la flota fuera vista como una fuerza de segundo orden. Por el contrario, Franco tenía el apoyo de la marina alemana e italiana, lo que le permitió tener una ventaja estratégica en el mar. A pesar de ello, los republicanos intentaron en todo momento utilizar su flota para evitar el bloqueo naval que les impedía recibir suministros desde el extranjero. El objetivo era conseguir alimentos, armas y munición de Occidente para poder seguir combatiendo a Franco.

La batalla del Cabo de Palos

En agosto de 1937, la flota republicana se enfrentó a la italiana en la batalla del Cabo de Palos. Los republicanos contaban con una flota de once barcos, mientras que los italianos tenían nueve. A pesar de ser inferiores en número, los republicanos decidieron plantar cara a los italianos. La batalla fue muy desigual debido a la superioridad técnica y el mayor número de barcos que poseían los italianos. Los republicanos lucharon con valentía, pero finalmente perdieron cuatro barcos y tuvieron que retirarse. La batalla del Cabo de Palos fue considerada una derrota estratégica para los republicanos.

El papel de la flota durante la guerra

A pesar de las pérdidas en el Cabo de Palos, la flota republicana continuó luchando hasta el final de la guerra. El papel de la flota fue muy importante durante muchos meses, ya que permitió que los republicanos recibieran suministros del extranjero y pudieran mantener las posiciones que aún mantenían en España. Además, la flota republicana también realizó ataques contra las bases navales franquistas en el Mediterráneo, lo que causó importantes daños a la maquinaria de guerra del enemigo. También se llevaron a cabo misiones para escoltar a convoyes que intentaban llegar al territorio republicano.

La caída de Barcelona y el fin de la flota republicana

La caída de Barcelona en enero de 1939 significó el fin de la República y de la flota republicana. La mayoría de los barcos fueron hundidos o capturados por los franquistas. Solo un pequeño número de barcos, como el buque escuela Juan Sebastián de Elcano, lograron escapar a Francia. En definitiva, la flota republicana tuvo un papel importante durante la guerra civil española, a pesar de contar con pocos recursos. La batalla del Cabo de Palos fue un intento desesperado por mantener la flota, pero finalmente la superioridad técnica y numérica de los italianos supuso la victoria de Franco en esa batalla. Sin embargo, la flota republicana continuó luchando para mantener la resistencia, lo que permitió a los republicanos combatir durante mucho tiempo. La caída de Barcelona supuso el fin de una esperanza desesperada para los republicanos, pero la flota republicana quedó en la memoria como un ejemplo de resistencia y valentía.
  • la flota de la República estaba en una situación precaria
  • los republicanos intentaron en todo momento utilizar su flota para evitar el bloqueo naval
  • la batalla fue muy desigual debido a la superioridad técnica y el mayor número de barcos que poseían los italianos
  • la flota republicana continuó luchando hasta el final de la guerra
  • la mayoría de los barcos fueron hundidos o capturados por los franquistas