1936.es.

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La Batalla de Santander: La caída de la última zona republicana del norte

Introducción

La Batalla de Santander fue uno de los episodios más trágicos de la Guerra Civil Española. Se luchó durante más de un mes y resultó en la caída de la última zona republicana del norte. Fue una lucha sangrienta que involucró a miles de soldados y civiles. En este artículo, exploraremos en detalle los hechos principales de esta batalla y sus consecuencias.

Antecedentes

La Batalla de Santander tuvo lugar en el verano de 1937, el mismo año en que ocurrió la famosa Batalla de Brunete. Después del fracaso de la ofensiva republicana en Brunete, el alto mando republicano decidió lanzar una nueva ofensiva en el norte. Su objetivo era cortar las comunicaciones entre las fuerzas franquistas en el norte y el resto del país. También esperaban extender la zona republicana hacia el norte, que aún estaba en manos de los franquistas. Los republicanos tenían una ventaja numérica en el norte, pero las fuerzas franquistas estaban mejor equipadas y organizadas. Además, tenían el apoyo de la Legión Cóndor y la Aviación Legionaria italiana, que habían sido contratadas por Franco para ayudar en la lucha.

La Ofensiva republicana

La Ofensiva republicana comenzó el 14 de agosto de 1937. Se esperaba que tomara solo unos pocos días, pero las fuerzas franquistas demostraron ser más resistentes de lo que se esperaba. Los republicanos lograron tomar algunas zonas, pero no pudieron avanzar más allá de la Cordillera Cantábrica. El frente de la batalla pronto se estabilizó, con ambos lados atrincherados detrás de sus respectivas líneas. Hubo intensos enfrentamientos en las montañas y en las zonas urbanas, como Laredo y Astillero. La ciudad de Santander fue el principal objetivo de los republicanos y se convirtió en el escenario de una lucha brutal.

La Lucha por Santander

Los republicanos lanzaron ataques repetidos contra la ciudad de Santander, pero no lograron penetrar las defensas franquistas. Los franquistas, por su parte, lanzaron un contraataque masivo el 24 de agosto y lograron recuperar algunas zonas perdidas. El combate en la ciudad fue particularmente intenso. Los edificios se convirtieron en fortalezas y los francotiradores hicieron su aparición. Los combates se hicieron más encarnizados y la ciudad comenzó a sufrir daños. La mayor parte de la población civil huyó de la ciudad, pero algunos se quedaron atrás, entre ellos muchos ancianos y enfermos. La lucha por Santander continuó durante semanas y los republicanos sufrieron muchas bajas. El 30 de agosto, el general Galán, comandante de la 27ª División, fue asesinado y la moral republicana se debilitó aún más.

Fin de la Batalla

A mediados de septiembre, la Batalla de Santander parecía estar llegando a su fin. Los republicanos estaban agotados y no podían continuar con el ataque. Los franquistas, por otro lado, estaban mejor abastecidos y organizados. El 21 de septiembre, las fuerzas franquistas lanzaron un ataque masivo contra los republicanos, que finalmente se desmoronaron. La ciudad de Santander se rindió el 27 de septiembre de 1937. Las fuerzas republicanas restantes escaparon a Asturias o fueron capturadas. La Batalla de Santander fue la última ofensiva importante de los republicanos en el norte y resultó en la caída de la última zona republicana de la región.

Consecuencias

La Batalla de Santander tuvo graves consecuencias para los republicanos. Perdieron a muchos soldados y su moral se debilitó aún más. Además, perdieron una parte importante del norte de España, lo que limitó aún más sus opciones. Los franquistas, por otro lado, se beneficiaron mucho. Obtuvieron una victoria importante que fortaleció su posición en el norte de España. También consolidaron y expandieron su control sobre la región.

Conclusiones

La Batalla de Santander fue un hito importante en la Guerra Civil Española. Fue la última ofensiva importante de los republicanos en el norte y resultó en la caída de la última zona republicana en la región. Fue una lucha brutal que involucró a miles de soldados y civiles, y que resultó en muchas bajas y daños. La victoria de los franquistas fortaleció su posición en el norte de España y sentó las bases para su victoria final en la guerra.